Las planchas GI están equipadas con un sistema para gestionar la Banda de seguridad salvavidas, así como sensores de temperatura con reinicio manual que, en caso de sobrecalentamiento, intervienen apagando el sistema de calefacción.
Dos luces de advertencia, colocadas a los lados de la plancha, guían al usuario en el uso óptimo de la energía térmica, indicando los lugares ideales para insertar la ropa, especialmente cuando no es posible utilizar todo el ancho del rodillo.
También hay un doble sistema de activación de calefacción que, con dos contactores, garantiza la máxima seguridad incluso en caso de avería.